martes, 13 de marzo de 2012

Nos anestesiamos...

fumamos de memoria contra la monotonía del día a día, todos los días. Nos escapamos.. De quién si no del tiempo? De quién si no del llanto? Pero este miedo tiene su encanto ya... 



sábado, 28 de enero de 2012

Cherish your life.

Algunas cosas no son secuenciales, el bien no lleva al bien, ni el mal al mal, hay quien roba con total impunidad, viven como reyes, otros mienten, engañan, y les votan, otros se paran para ayudar alguien en la carretera y un camión los atropella en un descuido. No hay explicación para eso. Como juegas tus cartas es lo único que importa.. Mírame! Comprendes lo que te digo?

lunes, 23 de enero de 2012

Gris melancolía es el color de las aceras..

en las calles de los sueños que despiertan con ojeras y la vida entera es un viaje, no una carrera, 
yo disfruto del paisaje mientras quede carreterra.. Aun creo en mi Dios, pero creo a mi manera, vive dentrode los mios y no en cruces de madera!

martes, 11 de octubre de 2011

Por qué matamos las mujeres?


Los hombres matan por dinero, por envidia, por poder, por venganza. Pero por que matamos las mujeres?
Algunos hombres poderosos temen por sus vidas, tal vez pensando que alguien pretende arrebatarselas, pero ningún pobre diablo piensa que su vida valga tanto como para que alguien cometer un crimen por él.
El político se despide de su seguridad en la puerta de casa, se pone el pijama y se acuesta abrazado a su mujer. Ella le dice que le ama y eso es tranquilizador, le hace dormir feliz y olvidar cualquier miedo.
Lo que no sabe es que realmente su mujer le ama muchísimo y vive temiendo que él jamás la ame de esa extraordinaria manera.
Teme que se enamore de otra mas joven, que cualquier chica se deje embelesar por sus discursos y acabe prendida. No quiere compartir su carisma, su energía, ni una sola palabra mas pronunciada por la boca de su amado.
La mujer no mata por dinero, ni por envidia, ni por poder. Le mata por amor.
La policía descubre al presidente muerto, flotando en su colchón de agua.
Y en el fondo es una muerte preciosa.


jueves, 29 de septiembre de 2011

El amor, es como un libro.No me crees? Mira...

Imagina que estás en una biblioteca. Recorres las estanterías con la mirada hasta que un libro en especial llama tu atención. Lo coges y empiezas a leer una, dos, tres páginas. Notas cómo las palabras se te hacen pesadas y necesitas una enorme fuerza de voluntad para terminar el primer capítulo. Lo consigues y empiezas el siguiente, esperando encontrar algo nuevo, pero no. Te das cuenta de que ese libro no es para ti y lo abandonas.
Otra vez recorres -quizás más atentamente- las estanterías y finalmente te decides por otro libro. Comienzas a leer… y te resulta adictivo. Sin darte cuenta ya vas por el octavo capítulo y dos horas se te han pasado como cinco minutos. Te debates entre leerlo todo de un tirón o saborearlo más lentamente. El error más común que cometemos cuando encontramos el primer libro que de verdad nos gusta es que lo leemos demasiado rápido, sin prestar atención a los pequeños detalles, nos saltamos páginas, lo descuidamos… De pronto nos damos cuenta de que las páginas se han acabado y de que hemos llegado al final. Nos queda un sabor agridulce en la boca y lo dejemos en la estantería, algo avergonzados y con la promesa de que el próximo lo apreciaremos más.
Rara vez se encuentra otro libro tan adictivo como el primero, pero supongamos que lo encuentras y esta vez te lo tomas en serio, procurando que dure aunque sea unas horas más, apreciando cada matiz, saboreando todas y cada una de las palabras. Pero el final es el mismo: estas triste y contento a la vez. Contento porque ha sido un excelente libro y estás orgulloso de él. Triste porque al fin y al cabo, ha terminado. Se terminaron las sorpresas, el suspenso, los secretos... Ya has averiguado todo ¿Qué haces entonces? Si te propones  buscar otro más como ese, ten por seguro que terminarás solo y nunca volverás a leer algo tan exquisito. Pero si lo vuelves a leer, una y otra vez, al menos podrás seguir disfrutando ¿Y qué pasa entonces? Entras en un estado repetitivo y nada emocionante. Aunque lo leas más de cien veces, terminarás –aunque sea en gran medida- aburriéndote. Y ahí se nos plantea otro problema ¿Qué hacer? Desesperado, buscas libros de segunda mano, de esos que ni tienen nombre. No te gustan, pero sirven para pasar el rato…




sábado, 24 de septiembre de 2011

Recuerdas? Todos esos juegos de secretos?

Conociste por completo a este corazón obsoleto. 
Gracias por enseñarme que lavida existe por el lado bueno de estas cosas tan tristes. Desde que llegaste iluminaste con tu amistad, con esa facultad que tienes de sinceridad..